Tras una semana loca en la que la criptomoneda Bitcoin (BTC) se ha revalorizado miles de dólares en menos de un día, y ha sufrido caídas propias de una montaña rusa, parece claro que la situación de cualquier cosa menos estable. ¿La burbuja va a explotar? Por supuesto que sí, la cuestión es saber cuándo.

La locura de Bitcoin desencadenada a partir primeros de noviembre ha logrado cerca de un 200% de beneficio menos de un mes, con un crecimiento del valor del Bitcoin propio de cualquier burbuja económica. Actualmente su valoración se sitúa entorno a los 15.000€, pero en los últimos días ha fluctuado de forma incontrolada.

La gente parece haberse vuelto loca cuando se habla de BTC de forma parecida a cuando hablamos de la fiebre del oro o la tulipomanía. Hay gente que ha hipotecado su casa o pedido préstamos solo para comprar BTC a la vista de su crecimiento exponencial, pero corren el riesgo de arruinarse si no saben retirarse a tiempo. Y eso puede ocurrir en cualquier momento.

Bitcoin ha perdido el espíritu de moneda descentralizada para el comercio anónimo con el que fue creada por Satoshi Nakamoto. Poco a poco se ha convertido en un objeto de especulación, dejando de lado su funcionamiento como sistema de pago, y eso ha desembocado que pierda su independencia sobre su propio valor. Las campanas de alarma deberían estar sonando, pero nadie quiere ser el aguafiestas, porque todo el mundo parece estar ganando con la burbuja de Bitcoin. Pero así no es como se supone que debería de funcionar BTC.

Para complicar más aún la situación tres empresas financieras como Goldman Sachs, Cboe y CME van a comercializar un derivado de Bitcoin en el mercado de futuros de la bolsa de EE.UU. Esto significa que se podrá especular -apostar a favor o en contra- con el precio de BTC sin necesidad de comprar ni una moneda. Con esto la cosa puede volverse más loca todavía y contagiar a los valores de la bolsa en caso de colapso.

No hay que olvidar dos cosas. Primero Bitcoin no es un producto o empresa, no tiene ningún respaldo ni valor que lo sustente y a nivel económico es todo un experimento. Segundo, la bolsa es pura especulación con poder suficiente para hundir empresas viables o encumbrar el valor de empresas burbuja.

No hace falta ser un experto en economía para saber que al final de año y con las navidades cerca, los especuladores tienden a recoger beneficios. Basta que la cantidad de Bitcoin a la venta supere un cierto umbral, para que la balanza de la oferta y la demanda se desequilibre hacia la caida del valor. Con la cotización actual tan sumamente elavada, se desencaderá una bola de nieve que ajustará el valor de la criptomoneda a la baja, dejando muchos miles de ‘inversores’ con pérdidas millonarias.

Así pues se ha juntado un sobrecalentamiento de su cotización, su debut encubierto en la bolsa, la recogida de beneficios navideña y el rechazo de las empresas como método de pago. Finalmente ha alcanzado un nivel de crecimiento insostenible. ¿Qué puede salir mal?

Fuente: 20minutos

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