Normalmente la conferencia de Intel en el CES de Las Vegas suele ser una de las más extensas, pero este CES fue todo menos normal. Migrado a un formato virtual a causa de la pandemia, la mayor feria centrada en la industria de la electrónica de consumo otorgó a Intel 30 minutos de stream que aprovechó realmente bien, puesto que le dio para presentar una nueva arquitectura, anunciar su próxima propuesta para equipos de sobremesa de alto rendimiento y desvelar nuevos chips Tiger Lake de alto rendimiento entre otras primicias de menor interés (hasta procesadores para Chromebooks hubo).

Curiosamente, Intel no quiso hablar mucho (por no decir nada) sobre su próxima GPU, dejando la charla sobre las unidades gráficas para otro momento. De hecho, la mayoría de los anuncios fueron bastante superficiales en lo que se refiere a detalles técnicos, prometiendo más información a corto y medio plazo. Lo que dejó ver, sin embargo, apunta a un catálogo bastante robusto, fruto de la necesidad de competir no solo con una AMD que viene muy reforzada por Ryzen, sino también con diseños basados en ARM como los que propone Apple.

Alder Lake: núcleos grandes y pequeños en un mismo chip para defenderse de ARM

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Alder Lake fue sin duda una de las estrellas de la conferencia. La duodécima generación de procesadores Intel Core ha sido anunciada con pocas palabras y menos datos técnicos, pero adelantando una arquitectura de núcleos más potentes y otros de mayor eficiencia, siguiendo en cierto modo el concepto big.LITTLE de ARM. La presentación, de hecho, habla de «dos nuevas arquitecturas de núcleo», aunque sin llegar a detallar las prestaciones de cada una.

Según Intel, Alder Lake ofrecerá el «system-on-chip más escalable» en lo que se refiere a potencia (energética y de procesamiento) del mercado, haciendo uso de una versión mejorada del todavía nuevo proceso de producción SuperFin de 10 nm, estrenado por los chips Tiger Lake para ordenadores portátiles.

Alder Lake llegará a equipos de sobremesa y portátiles, lo cual es bastante inusual (lo habitual en Intel es separar ambas ramas en sus respectivas líneas), con una fecha de lanzamiento todavía secreta pero situada en la segunda mitad de 2021.

Rocket Lake: la 11ª generación llega a los equipos de sobremesa

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Por otro lado, Intel desveló oficialmente su familia de procesadores Core de onceava generación para sistemas de sobremesa, alias Core i9-11900K. Liderada por el nuevo Core i9-11900K, hasta ahora el único chip presentado oficialmente, sigue anclada en los 14 nm, pero de alguna forma promete una mejora IPC del 19 % de generación a generación gracias a cambios en su microarquitectura.

A falta de tener datos más generales sobre la arquitectura en sí misma, debemos hablar de forma concreta sobre el Core i9-11900K, llamado a ser el nuevo abanderado de Intel en los segmentos gaming y de consumo. Este nuevo procesador está dotado con ocho núcleos y dieciséis hilos, lo que supone una cierta reducción frente a su equivalente Comet Lake (10/20), pero a cambio gana una serie de mejoras en el manejo de la caché y las instrucciones por ciclo de reloj.

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Hablando precisamente de velocidades, Intel mantiene con el Core i9-11900K la misma estrategia de núcleos vista hasta ahora, por lo que los 5,3 GHz solo se podrán alcanzar con un único núcleo, dejando el «turbo» del procesador completo en 4,8 GHz.

En lo tocante a los gráficos, el Core i9-11900K posee una iGPU Xe de prestaciones desconocidas pero que podrá trabajar sincronizada con la tarjeta gráfica que ya tengamos instalada, de modo que la GPU dedicada podrá trabajar en los gráficos de un juego y la iGPU Xe se encargará por ejemplo del procesamiento de vídeo para streaming.

La familia Rocket Lake llegará a lo largo del primer trimestre de este año, por lo que cabe esperar más información a corto plazo.

Nuevos Tiger Lake potenciados para ultraportátiles gaming

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Por último, Intel ha ampliado la familia Tiger Lake con nuevos chips de Tiger Lake-H de 35 y 45 W. Todos estos procesadores volverán a estar basados en el proceso SuperFin de Intel a 10 nm y contarán con unidades gráficas integradas Xe, pero gracias a un TDP más generoso esperan brindar prestaciones gaming en formato ultraportátil, al menos en el caso de los modelos de 35 W. Para ello se valdrán de diseños que contemplarán configuraciones 4/8 a hasta 5 GHz (Tiger Lake H35) y 8/16 también a un máximo de 5 GHz (versiones a 45 W).

Según Intel, los nuevos Tiger Lake H35 pueden proporcionar un rendimiento «suave» con juegos a 4K (aunque sin detallar el nivel de detalle), mientras que el rendimiento en Full HD se situaría por encima de los 70 FPS «en la mayoría de los juegos populares». Unas cifras más que generosas si Intel solo cuenta con la iGPU Xe, prescindiendo de la asistencia de una GPU externa. Como de costumbre, los benchmarks no oficiales tendrán la última palabra.

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Los primeros equipos basados en Tiger Lake H35 serán anunciados durante los próximos días, mientras que los Tiger Lake a 45 W se harán esperar un poco más.

Fuente: Elotrolado